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Zaragoza se ha transformado y ofrece diversos lugares para poder visitar. Sus calles del centro, los edificios de la Expo de 2008, y la Basílica del Pilar configuran las bases más importantes de la ciudad: disfruta de su gastronomía y su marcha nocturna.

Es de resaltar su rico patrimonio histórico-monumental. En sus calles se concentra un mezcla muy característica de todos los pueblos que anteriormente pasaron por ello y dejaron sus señas de identidad: romanos, musulmanes, judíos y cristianos. No puedes perderte la visita a la Basílica del Pilar, es obligatoria. Es un lugar tan grande que te dejará embobado y donde estarás un buen rato contemplando su arte.

Hemos de resaltar que se trata de uno de los santurarios marianos más importante del mundo católico, hasta el que llegan anualmente miles de peregrinos. Es, además, un centro artístico de primer orden que reune obras de gran valor y de diferentes épocas. Su construcción está íntimamente ligada al aumento de la devoción pilarista a lo largo del siglo XVII. El anterior edificio gótico-mudéjar se queda pequeño ante el creciente número de fieles y se hace necesario levantar un nuevo templo grandioso y monumental.

El interior es de una gran belleza y una serena grandiosidad. Toda la traza del templo está acomodada a la idea, siempre defendida por la Cabildo del Pilar, de no mover de su sitio la Sagrada Columna de la Virgen. Es una planta de salón espaciosa con tres naves de igual altura.

A su lado encontramos la Seo, que ante El Pilar queda algo desapercibida, pero tiene una gran riqueza interior. Está construida sobre la mezquita mayor de la antigua ciudad musulmana. De diversos estilos, combina desde el románico hasta el neoclásico. En el interior destaca el Retablo Mayor, obra representativa del gótico europeo realizada en el siglo XV bajo el patrocinio del arzobispo don Dalmau de Mur. Hay que pagar para entrar.

En las calles que rodean El Pilar y la Seo encontraremos muchas tiendas típicas donde adquirir pequeñas o grandes vírgenes del Pilar, caramelos (llamados adoquines) de diversos sabores y de gran tamaño. Los frutos (con chocolate) también son algo clásico que comprar para todo aquel que va a la ciudad. Además, junto a la plaza de la Seo de realizan mercadillos en domingo, donde adquirir piezas de joyería y otras curiodidades retro a muy buen precio.

Otro ejemplo arquitectónico es Aljafería, uno de los monumentos más importantes de la arquitectura Hispano – musulmana del siglo XI. Aunque el edificio ha sufrido sucesivas reformas, podemos pasear entre sus bellos pórticos ajardinados del Patio de Santa Isabel, por el Salón Dorado y el Oratorio.

Otra opción que nos ofrece la ciudad es visitar el complejo de edificios construidos para la celebración de la ExpoZaragoza en el año 2008. Destacan la torre del agua, el Pabellón Puente, el Acuario Fluvial de Zaragoza o el Parque del Agua Luis Buñuel, entre otros.

Ha llegado el momento de recorrer la zona del casco viejo. Un conjunto de tasca, bares y restaurantes nos esperan para dar rienda suelta a la noche y al ocio. De pinchos, de tapas, con la mejor gastronomía y vinos es una zona donde la marcha no descansa. Te encantará.