Es época del carnaval, una de las fiestas más populares que atraen a grandes y mayores y que ofrecen la alegría más diversa. Por ello nada mejor que deleitarnos con una escapada a las Islas Canarias donde el carnaval se vive intensamente como en ningún lugar.

Desde todas las islas que forman el archipiélago, como Gran Canaria, Fuerteventura y hasta Tenerife, solo se llenan de magia, música y un gran color. Es una de las mejores épocas para visitar Canarias, pues podemos empaparnos de esta gran fiesta y un humor continuo gracias a la alegría de sus gentes.

Uno de los momentos más destacados es el desfile del Carnaval donde un séquito de personas, a pie, con carrozas, con instrumentos bailan y se dejan ver disfrazados al son de la música. Comparsas, rondallas, murgas (agrupaciones musicales cuyas canciones critican la vida pública y los problemas sociales) se dan cita para dar lo máximo.

Un espectáculo fantástico que no te puedes perder. Por otra parte, los concursos de disfraces llenan las islas para escoger los más creativos, originales y extravagantes. Se premia siempre a los diferentes y que han estado creados con las manos de los que llevan los trajes.

En las islas, también son comunes los festivales de drag queens, que se engalan con un vestuario de vértigo, igual que sus altas plataformas. Es entonces donde deben mostrar todos sus encantos porque también se realizan concursos para elegir la mejor.

Durante los Carnavales, además de la fiesta más intensa, se organizan talleres infantiles, conciertos, maquillaje y pinturas, atracciones y ferias, degustaciones populares… todo ello para satisfacer a grandes y pequeños, que también se lo pasan en grande.

Una de las fiestas más originales es la “Fiesta de los Indianos”, dedicada a la figura de los emigrantes que regresan a las Islas Canarias tras probar fortuna en América. Los participantes van vestidos con trajes blancos tradicionales y se mueven al ritmo de la música.

Por la noche, los conciertos de tus cantantes preferidos tienen lugar en las ciudades principales. Pero en cada región vivimos intensamente, de manera que el baile con la orquesta de turnos suele empezar a eso de las 22.30 y acaba hasta altas horas de la madrugada.