Vitoria-Gasteiz se ha convertido recientemente en capital verde europea, un nombramiento en el que sucede a capitales europeas de la relevancia de Estocolmo y Hamburgo, en reconocimiento al esfuerzo de la ciudad en los últimos años en temas como la sostenibilidad, las zonas verdes, el ahorro energético y la accesibilidad de todo su abundante patrimonio natural para ciudadanos y visitantes. Todo esto se añade a los demás atractivos de la capital vasca, como son su cultura, su historia, sus monumentos, su gastronomía y una calidad de vida ya famosa en todo el mundo.

El casco histórico de la ciudad se declaró Conjunto Monumental en 1997 y conserva su trazado medieval, beneficiado por un cuidado trabajo de rehabilitación y conservación de los muchos edificios civiles, palacios, casas e iglesias, de estilos que incluyen el gótico, el renacentista, el barroco y el neoclásico. Las cuatro torres de las iglesias de San Pedro, San Miguel, San Vicente y la Catedral de Santa María conforman la más reconocible imagen de la ciudad, y también vale la pena visitar el ensanche romántico, con la Plaza de España, los Arquillos o la Plaza de los Fueros. Una opción muy interesante es reseguir el Camino de Santiago a lo largo de su paso por la ciudad en una ruta perfectamente señalizada mediante señales en el pavimento.

Pero lo que ha hecho de Vitoria ser merecedora de su designación como capital verde europea 2012 es la gran cantidad de espacios verdes y ajardinados con la que cuenta, que alcanza los 42 metros cuadrados por habitante contando con la superficie del Anillo Verde. En total la ciudad tiene más de diez millones de m² de parques y zonas verdes, que incluyen jardines como los de el Prado, Arriaga, Judimendi o San Martín, junto con una gran red de sendas urbanas diseñadas para su tránsito en bicicleta.

El mencionado Anillo Verde rodea la ciudad en toda su extensión, destacando sobre todo el parque de Zabalgana, el bosque de Armentia, el parque de Olarizu, el parque de Salburua, con sus lagunas y humedales, especialmente interesantes por que cobijan cientos de especies de aves y mamíferos, algunas de ellas protegidas. Alrededor de la ciudad también encontramos varias rutas destacables, como la que incluye los embalses del río Zadorra, el Santuario de Nuestra Señora de Estíbaliz o el Jardín Botánico de Santa Catalina, además de los Montes de Vitoria o las sierras de Badaya y Arrato.