Si no has tenido vacaciones durante agosto, éste es tu momento. Es la mejor época para viajar porque todavía hace bastante calor y los precios han bajado considerablemente. Una opción es realizar un crucero por el Mediterráneo.

Podrás elegir entre diversos días, sea una semana o bien 15 días, aunque no suelen extenderse mucho más. La ventaja es que permite recorrer varias ciudades mediterráneas en muy poco tiempo. Así, conoceremos de cerca los lugares más interesantes para visitar.

En los cruceros nos beneficiamos de un sinfín de actividades para que no falte de nada y estemos totalmente cómodos. Ello hace que no tengamos que preocuparnos de nada, ni de reservas de resturantes, entradas a lugares, estancias, hoteles… todo suele estar incluido en la estancia en el barco. Pregunta a tu agencia e infórmate correctamente antes de todos.

Muchos de estos cruceros suelen partir o hacer escala en Barcelona, que ya está considerado como una de las ciudades de turismo de cruceros más destacadas de toda Europa. Aquí podemos hacer parada y ver las ramblas, el port vell, el puerto olímpico o el barrio gótico.

Seguidamente, tras un día de descanso en el barco seguramente pasaremos por Montecarlo, Córcega o bien Sicilia para hacer parada en sus fantásticas playas. También puede incluir una visita a Roma, otra de las paradas más tradicionales del turismo crucerista. El Coliseo, la Fontana di Trevi…

Una vez en el barco, no faltarán los bailes por la noche, las fiestas temáticas, los cenas de gala y las actividades dirigidas a todo tipo de edades. Es de destacar sus espectaculares piscinas, tanto interiores como exteriores, donde tomar el sol en cubierta. ¿Te apetece un plan mejor?

Algunos cruceros del Mediterráneo también nos llevan por las islas griegas. Son realmente bellas y vale la pena hacer un recorrido por sus playas y sus paisajes espectaculares. Tendremos tiempo de comprar productos típicos, ver los restos griegos (uno de los patrimonios más grandes de esta zona) y comer gastronomía griega.