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Acercarnos hasta El Valle de Boí es una excelente ocasión para que los que saben mirar y admirar los paisajes. Porque una escapada de fin de semana de invierno a esta zona de los Pirineos catalanes nos permitirá deleitarnos en la contemplación y nos hará disfrutar con innumerables vistas impresionanates de los Pirineos. En nuestra excursión conoceremos los bellos paisajes del Valle de Boí y tendremos ocasión de realizar una ruta que se inicia en Pont de Suert, capital de la Alta Ribagorça, en el Pirineo de Lleida, y que se completará con la visita a los pueblos pequeños ubicados en las laderas del valle.
Para iniciar nuestra ruta nos situaremos en Pont de Suert, como os decía antes, y de forma circular iremos enlazando con otras poblaciones no menos interesantes que conforman el Valle de Boí con sus impresionantes paisajes. En Pont de Suert deberemos iniciar nuestro viaje partiendo de una calle inclinada a lo largo de unos cuatro kilómetros, y que nos llevará hasta el pueblo de Gotarta. Una vez estemos allí, en dirección hacia la izquierda seguiremos ascendiendo hasta llegar a Igüerri. Allí encontraremos una zona de pastos que deberemos cruzar y llegar hasta un cruce que se deja a la derecha. Seguiremos ese camino que nos llevará hacia el norte y con la cima del Tossal de les Roies de Cardet contínuamente en el horizonte.


Si seguimos caminando, llegaremos a la ermita de Sant Salvador, desde la que podremos contemplar al oeste el macizo del Turbón, según la leyenda, lugar de reunión de las brujas del Pirineo. Más adelante deberemos cruzar Iran e Irgo y ya comenzaremos el descenso, hasta llegar al río Noguera de Tor y buscaremos la carretera L-500 que continúa a la izquierda. Ya, siguiendo ésta, pasaremos cerca de Coll y Llesp, hasta llegar a la carretera N-230. Ya solo nos queda seguir hacia la derecha y desembocar de nuevo en Port de Suet, desde donde iniciamos nuestra ruta.
Un buen ejercicio físico y un deleite para el espíritu para un completo viaje de fin de semana.