En este repaso a las Islas Británicas, tras hacer un repaso a Irlanda, Escocia, Oxford y otros… llega el momento de hablar de la ciudad de las ciudades: Londres.

La City es perfecta para ir este final de agosto o septiembre. Tiene tantos rincones que recorrer que siempre descubrimos algo nuevo. Barrios más populares, barrios pijos y una cultura extensa que atrapa a todos los turistas que llegan más de una vez.

El centro está siempre en constante movimiento. En Picadilly Circus o bien Oxford Street son algunas de las calles principales de este centro donde abundan las tiendas de moda y también de souvenirs. Bares, cafeterías, restaurantes temáticos… es una ciudad abierta y llena de diversas culturas.

En cuestión de museos, el British Museum es uno de los más extensos. Sus plantas recorren la historia del arte de diversas culturas y disciplinas y también de muchas épocas. Pues aquí encontramos algunos restos del Partenón griego, pinturas de Velazquez o hasta piezas algo más cotemporáneas.

Y si de arte moderno hablamos, toca ir a la Tate Modern, a orillas del río Támesis, que agrupa obras del arte más vanguardista y arriesgado. Sus jardines son interesantes para descansar o comer algo.

Si el arte nos ha dado hambre, siempre podemos entrar en un pub o taberna y saborear no sólo el tradicional plato fish and chips (que realmente no vale mucho la pena sólo porque es muy barato) sino otros de cocina inglesa algo más elaborados. No te prives con los postres, pues sus tartas y galletas están realmente exquisitas.

Londres es muy grande y todavía podemos exprimirla más. Es tradicional ir al Palacio de Buckingham y ver el cambio de guardia de los soldados ingleses. Si queremos verlo de cerca, se realizan visitas guiadas muy estrictas donde ver algunas de sus principales dependencias.

Para finalizar, descansaremos en el Hyde Park donde es tradicional ir de pic nic o ir a correr. Para visitarlo, basta con andar un rato por los lugares más emblemáticos.