En nuestro repaso a las Islas Británicas, las recomendamos encarecidamente para este verano por sus buenas temperaturas. Ahora sí, en algunos lugares son bastante cambiantes, porque puede hacer mucho sol y al día siguiente llover un poco, pero sin duda el tiempo es siempre mejor que en otras épocas del año.

Al igual que Escocia, Irlanda es el país verde. Sus paisajes son similares a los del otro país al estar ubicados bastante cerca. Cada pueblo y ciudad tiene un encanto diferente, con sus jardines, peñascos, mares y paisajes de ensueño.

De norte a sur, la vieja Irlanda es un paraíso para los sentidos. Para viajar este agosto es un lugar que no defrauda nunca, ya que la tradición se une con la modernidad de su día a día. Este ejemplo lo vemos en la capital, Dublin, una preciosa ciudad en la que hacer miles de cosas.

Dublin es arte, historia y diversión. La historia está protagonizada por miles de monumentos y edificios construidos en homenaje a los políticos que lucharon para conseguir la independencia. La catedral y la iglesias son especiales y bellas, algo diferentes a las del sur de Europa.

Es interesante pasear por su calle central, O’Conell Street, donde toparnos con eficicios muy antiguos, como la oficina de correos o el Spire, una gran y algo cono metalico a modo de escultura que es ya un símbolo de la ciudad. Este paseo está lleno de tiendas de moda, restaurantes y establecimientos de comida rápida y suele estar bastante concurrido.

Al otro lado del río, se extiende el barrio de Temple Bar. Sí, el conocido por sus tabernas de diversas clases. Un lugar donde la marcha no para a todas las horas del día. Por la mañana es un barrio emergente, con tiendas de segunda mano, de discos y hasta galerías de arte.

Por la noche, las tabernas dan paso a un tumulto de gente que busca pasarlo bien. Sin duda, un verano diferente disfrutando de los encanto irlandeses.