Si no somos aficionados a los deportes de invierno, en cuyo caso nos queda ya pocas semanas para disfrutar de la nieve del Pirineo, esta empieza a ser una época magnífica para visitar el Valle de Arán. Con la llegada de la primavera, las temperaturas diurnas en la región abarcada por esta comarca de montaña resultan ya agradables para recorrer sus muchos atractivos culturales, históricos y artísticos sin preocuparnos por pasar frío.

De hecho, si esperamos al verano, quizás encontraremos que el calor durante las horas centrales del día, unido a la natural orografía del terreno aranés, nos resulta un poco pesado para realizar según qué recorridos, ya que los puntos de interés en el valle están repartidos por toda su extensión, incluso en los pueblos más pequeños e inaccesibles. Si en algo destaca el Valle de Arán, aparte del magnífico entorno natural, es en su patrimonio cultural, que incluye numerosas iglesias románicas, museos, edificios civiles medievales e incluso fantásticas muestras de arquitectura perteneciente a la primera etapa industrial de la zona.

Entre los monumentos más destacados incluidos en la ruta románica aranesa encontramos 15 iglesias, incluyendo también algunas muestras de estilo renacentista y barroco, que podemos admirar mediante visitas guiadas durante todo el año (con reserva previa). La variedad de ornamentaciones, formas y líneas arquitectónicas hacen de este conjunto un verdadero museo al aire libre, representativo de un estilo de construcción religiosa.

En cuanto a museos, la oferta es también amplia. Algunos de los más interesantes son: el Museu dera Val d’Aran, en Vielha, ubicado en una casa señorial del siglo XVII; el Ecomusèu Çò de Joanchiquet, en Vilamòs; el Musèu dera Nhèu, en Unha; el Museu eth Corrau, en Bagergue, que reúne objetos tradicionales y de artesanía; el PyrenMuseu, en Salardú, o el Archiu Istoric Generau d’Aran.

También vale la pena visitar el patrimonio industrial de la comarca, como las Minas Victòria, la Mòla de Salardú o Era fabrica dera lan (la fábrica de lana de Vielha), y algunas de las muchas casas señoriales de los siglos XIV y XV que se conservan repartidas por el valle, como Ço de Portolà (actual Parador de Arties), Ço de Perejoan, en Escunhau, declarada Bien de Interés Cultural, o el Casteth Leon en Es Bòrdes.