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En lo alto de Barcelona hay una montaña impresionante por explorar. Collserola es la mejor opción para un día completo de senderismo, excursion y visitas por la montaña, en plena naturaleza y a tan sólo unos pasos de la ciudad.

Está catalogado como parque natural y tiene una extensión de cerca de 8.000 hectáreas. Hablamos, pues, de un gran espacio natural, un auténtico oasis metropolitano, y, por esta razón, su valor ecológico es todavía más importante. Los municipios del área metropolitana han proyectado un plan especial para conservar este área boscosa que soporta una gran presión urbanística.

La sierra de Collserola ofrece la posibilidad de sentirse en medio de una selva, de un espacio donde sólo se oye el canto de los pájaros y el suave murmullo de pequeños arroyos. El parque está poblado por unos 10 millones de árboles, 1.000 especies de plantas diferentes y cerca de 190 tipos de animales vertebrados.

Collserola permite hacer largos itinerarios, ya sea a pie, en bicicleta o a caballo. Guiados, en grupos e individualmente siguiendo el mapa de la montaña, puedes llegar a parajes de increíble belleza y hasta visitar monumentos históricos que se encuentran a lo largo de las distintas rutas del camino. Una de las riquezas del parque es la gran cantidad de fuentes, algunas de las cuales son muy emblemáticas, como la Font de la Budellera y la Font d’en Ribes.

Pero aún hay más. Si queremos ir en bici, recomendamos un recorrido en el que encontrar monumentos de interés a lo largo del camino. Es el Paseo de las Aigües, un itinerario que sigue la conducción del agua que abastece la ciudad de Barcelona. Construida a media altura de la vertiente barcelonesa, permite recorrer a nivel el sector que va desde debajo del Tibidabo hasta Sant Pere Màrtir. Actualmente, una pasarela enlaza el mirador de los Xiprers con el área de ocio de Sant Pere Mártir, perteneciente al municipio de Esplugues.

Visita iglesias que encontrarás mientras caminas, observa la variada fauna y flora del lugar, llega hasta a un museo, varios miradores y quédate a comer en uno de los diferentes restaurantes de la zona. Aunque lo mejor es hacer un pic-nic parando en sus rincoes habilitados para ello.