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Tarragona tiene muchos lugares por descubrir. Es, quizás, una de las ciudades más desconocidas porque sus pueblos colindantes son los preferidos por los turistas en verano, gracias a sus playas.

Ciudad romana por excelencia
, cuenta con importantes restos de este pueblo por la región. Tales edificios la han hecho merecedora, en noviembre de 2000, del reconocimiento de Patrimonio Mundial por la UNESCO a su conjunto arqueológico romano de Tárraco. Tal nombramiento le sirve para garantizar la conservación de estos monumetos y para darlos a conocer internacionalmente. Tárraco es reconocido también como una de las 7 maravillas de Cataluña.

Así, de entre los diversos monumentos de este estilo, destacamos elanfiteatro romano, de forma oval construido en el siglo II cerca del mar, cuyas gradas se excavaron en la roca. El anfiteatro mide 109,5 por 86,5 metros en total y tenía capacidad para unos 14.000 espectadores. Puede ser visitado en su totalidad, ya que está en bastante buen estado y desde él puede verse el mar.

Las murallas de la ciudad te ayudarán a recorrerla y a tener otra visión de Tarragona desde las alturas. Hay que destacar que se trata de la construcción arquitectónica romana más antigua de todas las que se conservan fuera de Italia. Entre los siglos XVI y XVII se reforzaron con bastiones, la falsa braga y los fortines exteriores con el fin de adaptar las defensas de Tarragona a la artillería. En su paseo nos fijamos en un punto: la Torre del Arzobispo, con notables reformas medievales, una joya conservada de la época que hay en la Península Ibérica.

De parada obligatoria también es el foro local, situado en el ángulo sudoccidental del recinto amurallado. Se construyó aproximadamente en el año 30 a. de C., y allí se desarrollaba la vida social de la ciudad. Acercarse hasta el acueducto romano o también llamado puente del Diablo permitirá comprender por qué la ingeniería romana era tan adelantada a su tiempo. Esta impresionante obra fue construido en el siglo I d. de C con una longitud de 15 kilómetros, de los que hoy aún se conservan 217 metros.

Pero la ciudad es mucho más que sus importantes restos romanos. En próximas entregas os daremos más información de la Tarragona medieval, de ocio y abierta al mar.