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Triana es el barrio con más identidad de Sevilla. Si hemos realizado una escapada de fin de semana a la capital de Andalucía, darnos una vuelta por este singular barrio es algo necesario si queremos conocer uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, por no decir el barrio con más identidad de Sevilla, ya que Triana tiene una identidad propia que le da el estar situada al otro lado del río Guadalquivir.
El Barrio de Triana está situado junto al Barrio Santa Cruz. Sus calles y callejuelas son estrechas, sinuosas y generalmente están empedradas. Su nombre proviene del emperador romano, pero nacido en Itálica, Trajano.
En Triana aún podemos encontrar toda la solera de los siglos en sus patios de vecinos y en sus casa antiguas, con sus balcones adornados con flores, en el fervor religioso a su Virgen y en el buen hacer de sus azulejos cerámicos, que adornan toda Sevilla. Cuando paseamos por la ciudad vamos encontrando murales y piezas cerámicas por muchísimos edificios, desde casas particulares hasta hoteles, bares, restaurantes, iglesias y parques. Esta industria del azulejo se remonta a la época romana. Ya entonces, los alfareros trianeros utilizaban la arcilla que traían de La Cartuja, situada al norte del barrio.
Triana también es también el corazón del flamenco sevillano, ya que allí han nacido muchos cantaores de renombre, aparte de toreros de gran fama.


Para llegar a Triana, podemos hacerlo a través del Puente de Isabel II, que se conoce popularmente como el Puente de Triana. En cuanto entramos en la zona, nos encontramos con el mercado del barrio, que luce en su fachada un magnífico mural cerámico, y donde podemos conocer el ambiente cotidiano de la gente del barrio y de paso comprar alguna especialidad de la zona. Este mercado se construyó en la antigua cárcel de San Jorge, que fue en otro tiempo residencia de la Inquisición sevillana. Cerca de allí se encuentra la Plaza del Altozano, lugar de reunión de cantaores desde el siglo XIX.
Si paramos un momento y nos acercamos hasta el borde del río, más concretamente desde la calle Betis, que es la que sigue el curso del Guadalquivir, podremos deleitarnos con unas bonitas vistas de la Torre del Oro, de la Giralda y de la Plaza de Toros, que se encuentran enfrente. Esta calle, en las noches de verano tiene siempre bastante ambiente venido de toda la ciudad.
Alrededor de la calle Betis, sobre todo, encontraremos varias iglesias que nos pueden resultar interesantes. Por ejemplo, la más famosa de todas es la de Nuestra Señora de la O, que alberga la imagen del famoso Cachorro de Sevilla. Otra iglesia emblemática es la de Santa Ana, que data del año 1276, y es la más antigua del barrio.La construyó Alfonso X como agradecimiento por haberse curado de una enfermedad de los ojos. Cuenta la leyenda que los flamencos prefieren bautizar a sus hijos allí, ya que así se le traslada el duende y el talento. Y es que Triana es un barrio muy religioso y fervoroso de su Esperanza de Triana, quien, junto con la Macarena, es la reina de Sevilla. En la calle Pureza podemos visitarla en una de las capillas más antiguas de la ciudad, la Capilla de los Marineros, o verla en la calle durante la Semana Santa. También el Barrio de Triana es punto fundamental de encuentro del Rocío sevillano.
Ya al norte del Barrio de Triana podemos encontrar la Isla de la Cartuja, sede que fue de la Exposición Universal de 1992. En la actualidad se ha convertido en un gran centro de empresas que se han instalado en los edificios y pabellones del recinto, además de ser la ubicación de la famoso Parque de Atracciones de Isla Mágica. Es importante visitar también el Monasterio de Santa María de las Cuevas, más conocido como de la Cartuja, lugar donde Cristóbal Colón preparó sus viajes a América.
Y si nos falta un poco el aliento de tanto conocer la belleza trianera, nada mejor que dejarnos caer por algunos de los bares de más solera del barrio y tomarnos una copita de vino con una buena tapa. Os dejo la información de algunos bares y bodegas que podrán aliviar nuestra hambre y nuestra sed y hacer más inolvidable nuestro viaje de fin de semana.

-Bar Casa Oliva: Lo encontraremos en la calle San Jacinto, 73. Allí preparan exquisitas tapas y raciones de bacalao de muy diferentes formas. Por ser las tapas abundantes, quizá sea aconsejable pedir esta modalidad en vez de raciones.

-Bodega Triana: A cinco minutos del Puente de Triana, en la calle Pagés del Corro, 5, se encuentra esta pequeña bodega, donde podremos degustar unos excelentes preparados de caracoles y cabrillas. Además a muy buen precio.

-Bar Manolo Villalón: En la calle Rodrigo de Triana, el sevillano que dicen que fue el primero en ver tierras americanas, y en el número 4, pegado a la calle San Jacinto, se encuentra este local. Alli podemos comer a la carta en el interior, o bien pasar un rato entre tapas y raciones. El secreto de cerdo ibérico lo preparan muy bien y es una de las especialidades de la casa.