Ya queda menos para bañarnos en la playa o la piscina, y tendremos que reservar ya las vacaciones de verano. ¿Te apetece una costa? Pues nos vamos a la playa, sea en el norte o en el sur.

La costa brava es una de las más exclusivas. Esconde pueblos con mucho encanto que mezclan playa, paisajes abruptos y edificios medievales. Desde el cap de Creus al Maresme, la costa es ideal para el verano. Las playas son de alta calidad y en cada rincón podemos visitar pueblos diferentes. Algunas ejemplos son las ruinas romanas de Empúrias, el museo Dalí de Figueres, el castillo medieval de Perelada, los cocina mediterránea exclusiva de Roses, o los paisajes pesqueros de Palamós.

En el norte, la costa cantábrica es otro destino que no podemos perdernos. La naturaleza y las playas se dan de la mano para que tengas unas vacaciones de lujo. Santander es uno de los lugares con más glamour, y muy cerca podemos llegar a los Picos de Europa. Los deportes náuticos están muy extendidos.

La costa malagueña nos hace cambiar completamente de ambiente. Cerca de Marbella, es una de las mejores zonas para pasar las vacaciones, sea con amigos o con familia. Los hoteles a primera línea de mar ofrecen muchas posibilidades, como el todo incluido, con comidas, cenas, bebidas y muchas actividades. Disfruta del ambiente malagueño y una arquitectura mozárabe que nos deja siempre sorprendidos.

La costa dorada es interminable. Con Tarragona como estandarte, engloba pueblos marineros con larga tradición turística. De Tarragona podemos destacar su legado romano, pero si vamos con niños, será definitivo llegar hasta portaventura, uno de los parques temáticos más mágicos de la Península.

En cualquiera de las poblaciones visitaremos sus paseos marítimos y puertos. Y es que, además, en la mayoría de ellos se celebran sus fiestas mayores durante la época estival. ¿Ya tienes elegida tu costa para veranear?