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La red de paradores española engloba gran cantidad de alojamientos exclusivos por toda la Península. Tienen denominaciones comunes, pues se hallan en lugares antiquísimos, con arquitectura especial y muchos de ellos catalogados como monumentos nacionales.

En antiguos conventos, en palacios, en castillos, monasterios… son por tanto, hoteles con encanto que destacan por su gastronomía, diseño y una cantidad de actividades que los hacen únicos. Para el próximo puente del 1 de mayo, recomendamos algunos de los paradores que encandilarán a grandes y pequeños.

En Almagro, el parador se encuentra en un atractivo convento franciscano del siglo XVI. Está formado 14 patios interiores, gran piscina y amplios jardines muy bellos donde pasear tranquilamente. Sus habitaciones destacan por muchas cosas, pero sobre todo, por estar en antiguas celdas monacales, un hecho que en lugar califican como rincones de total paz y quietud.

Un impresionante monasterio-hospital del siglo XVI es el parador que encontramos en León. Y es que alojarse en un monasterio de esta categoría es algo muy especial. En su interior, se pueden ver auténticas obras de arte de diferentes épocas siendo un museo viviente. Grandes e imperiales habitaciones, biblioteca, restaurante de renombre… y un sinfín de espacios que recorrerás y te instalarán sin estar soñando.

Mérida es una de las ciudades patrimonio de la humanidad españolas. Sólo visitar esta población nos llena de orgullo por la cantidad de arte e historia para vivir. El parador de esta población está dentro de un convento del siglo XVIII. Entre sus estancias destaca el enorme salón, la antigua capilla del convento, el patio interior y extensos jardines. Todas sus instalaciones, de primer orden, ofrecen amplios espacios para realizar bodas, celebraciones y cualquier otro gran evento.

En la población de Trujillo, en Cáceres, se halla el parador convento de Santa Clara, datado del siglo XVI. El lugar conserva el ambiente de relax y calma protagonizados por dos claustros, uno de ellos renacentista con arcos y columnas. Las habitaciones son nobles y los salones amplios, con estructuras de hace siglos, pero con todo el confort necesario para los tiempos más actuales.

Foto: freecat