Los países nórdicos ofrecen un encanto especial protagonizado por un paisaje espectacular, casi siempre lleno de nieve. Aunque en épocas veraniegas también puede hacer mucho calor y el verde y las flores son el paisaje más alentador.

Oslo es una ciudad de reducidas dimensiones que es perfecta para ir andando a todos lados. Aún así, existe metro, tranvía y autobuses que van al centro y a cualquiera de los barrios colindantes. Oslo es una ciudad algo cara, pero siempre podemos disfrutarla con pequeños trucos con entrar a los museos en domingo, cuando son gratuitos, entre otras propuestas.

A la hora de hablar de gastronomía, sorprendentemente el centro y los lugares más turísticos de la ciudad nos ofrecen cocina internacional con una especial predilección por las pizzas, la cocina italiana y las hamburguesas. Ahora bien, si quieres probar cocina típica noruega lo podrás hacer en restaurantes algo más elevados de precio, pero que vale la pena probar.

Lo que más abundan son los arenques, los podemos encontrar de diferentes maneras: en escabeche, con tomate, con salsa tártara… los primeros se toman con mantequilla y un poco de tosta de pan. La carne de reno y arce son excelentes. Aunque no suelen abundar, las recomendamos porque es la mejor manera de probar las exquisiteces del país. De arce, por ejemplo, se realizan embutidos (en los supermercados hay de todo tipo).

Otro alimento indispensable es el salmón ahumado. Es algo diferente al que estamos acostumbrados a tomar, simplemente porque es mucho más gustoso y grueso. Es perfecto en bocadillos. El jamón especial noruego no está mal aunque poco tiene que ver con la calidad del ibérico. A su vez, podemos destacar las albóndigas, también de reno.

Por otra parte, puedes probar el queso, de un color más oscuro y muy blando. El sabor es algo raro y salado. Va muy bien para untar. Aunque no es tradicional noruega, las salchichas de frankfurt son abundandentes y sabrosas.

La cerveza es la bebida más común. Y en los dulces atraen los ricos pasteles de zanahoria, chocolate, los cakes de diversas clases, las galletas… hay un amplio surtido para chuparnos los dedos.