Playa, diversión, ocio… pero también cultura. A las largas noches de fiesta en las islas baleares, como la de Ibiza se suman tardes para descubrir su riqueza en forma de museos y otras galerías de arte.

Descubre el presente y pasado de la vida de los ciudadanos de las baleares a través de exposiciones permanentes o temporales que nos ofrecen toda clase de actividades. En el museo de Etnografía podemos vivir de cerca las costumbres de los antepasados que poblaron las Pitiüses, como se denominan estas islas.

El objetivo de este museo es la difusión del patrimonio cultural de una manera muy lúdica y diversa, y hasta se realizan muestras de trabajo artesanal en vivo.

Pasamos de lo más tradicional al arte más moderno. La isla también tiene su particular espacio en el centro de Arte Contemporani de Ibiza (MACE). Es uno de los más antiguos en esta temática de toda la Península, pues se abrió en 1969. En sus salas recorremos piezas de este tipo de arte, ensalzando la obra de los artistas locales.

Por su parte, el Museo Catedralicio de Ibiza ocupa nada menos que la sacristía y otras dependencias anejas de la catedral. Lo importante es que la mayoría de los museos y salas de Ibiza están en edificios de arquitectura espectacular y singular. Así, en este museo destacan las piezas como la custodia de plata dorada del s. XIV de estilo gótico.

Además, existen otros lugares privados. De blanco riguroso, como la gran parte de las casas y edificios de esta magnífica isla, destaca el Museo Barrau que engloba la colección privada del pintor impresionista Laureà Barrau. Muy cerca, en la isla de Cabrera, el Museo de Cabrera ‘es Celler’ es de importancia para todos los que pasan por allí. Está ubicado en un entorno envidiable como es el parque nacional marítimo terrestre del archipiélago de Cabrera.

Por lo tanto está relacionado con la naturaleza y el folclore del lugar. Vale la pena para descubrir la flora de Cabrera protagonizado por su pequeño jardín botánico. Después siempre podemos visitar el parque.

Foto: philiplarson