Es siempre un reclamo turístico, puesto que la ciudad de Barcelona es una de las más visitadas del mundo ocupando siempre primeras posiciones. Uno de los lugares más visitados es la montaña de MOntjuïc, que ofrece un gran encanto plagado de museos, naturaleza y edificios diversos.

Un eje clave son las fuentes de Montjuïc, ubicadas en la Avenida Maria Cristina, junto a la feria de BCN. Este gran espectáculo de agua y música es una gran atracción turística que se realiza durante todo el año sobre las 19 y 20 de la tarde. Las fuentes se mueven a ritmo de música diversa y presenta también varios colores.

Pero en la montaña encontramos mucho más. Los museos son característicos. Uno de los más importantes es el MNAC, el Museo Nacional de Arte de Cataluña, donde encontrar arte diverso de todas las épocas. Son notables los frescos hallados en Santa Maria de Taüll, la iglesia románica nombrada Patrimonio de la HUmanidad, esculturas, fotografías y una séquito de exposiciones temporales de gran envergadura.

Muy cerca, la Fundació Miró nos deja ver lo mejor de la obra del Joan Miró. Un pintor aclamado en el mundo entero por su pintura algo surrealista que muestra en su fundación obras clave. Es de destacar su terraza mirador desde donde ver vistas increíbles a toda la ciudad. La fundación está enclavada en un edifico en blanco muy vanguardista, que data del año 1975 pero que se adelantó a su tiempo y está rodeado de naturaleza.

La montaña nos deja también lugares de gran naturaleza, con parques y jardines donde descansar. Uno de ello es el jardín botánico que acaba siendo un museo de botánica al aire libre. Engloba fauna de diversos países, con preferencia por el Mediterráneo. Un oasis donde perderte, explorar nuevos rincones, conocer especias nuevas y aprender en su museo, ideal para familias y niños.