Las montañas españolas son infinitas y ofrecen un mundo perfecto de posibilidades sobre todo durante la época estival donde hacer senderismo e infinidad de rutas siempre con total precaución.

El pirineo catalán esconde historia. Por una parte, el de la más cercana a Lleida, más hacia Aragón, es perfecto para el turismo rural. El Pont de Suert, Llesuí y otras poblaciones colindantes nos ofrecen máxima naturaleza. En esta zona encontramos importantes representaciones de arte románico, representado por iglesias destacadas como son las zonas de Boí Taüll, con Santa Maria de Taüll al frente.

Las estaciones de esquí de esta región se llenan de verde durante verano. Los ríos permten hacer barranquismo, las zonas más planas permiten subir a un globo y elevarse desde donde contemplar vistas increíbles a vista de pájaro. También son notables las excursiones en BTT. Subimos a la bicicleta y peladeamos hasta los montañas por llanuras algo más plasnas y zonas para dejar la bici y escalar hacia montes.

La descarga de adrenalina es total, y nos sólo por las actividades de aventura, sino especialmente por aquellas más tradicionales, como la escalada , el montañismo o el senderismo donde hacer rutas. El pirineo catalán es preferido por los turistas españoles en cualquier época del año con ocupaciones del 80% en este verano donde ha aumentado el turismo nacional que prefiere ir en menos días de vacaciones por la recesión económica.

Los picos de Europa, enre Cantabria y Asturias, son eje clave de los espacios verdes de la Península. Son realmente extensos, así que haremos un pequeño recorrido para llegar a algunos pic más altos, de más de 2.500 metros.

Entre sus múltiples rutas, destacamos la de Arenas de Cabrales, puerta de los picos y del Parque Nacional. Veremos el Pico de Urriellu, el pueblo de Bulnes con su funicular, que nos lleva a las partes más altas dejando un paisaje bello y enigmático.