León es una de las ciudades más bellas de España, y cuenta con un amplio abanico de atracciones para el visitante, que pueden deleitarse con su arquitectura de todos los estilos imaginables, con su ambiente nocturno o con su gastronomía, ofrecida en los más variados establecimientos, aptos para todos los gustos y bolsillos.

La ciudad atesora además una larga historia: desde su fundación en el siglo I a.C. como campamento militar romano, han sido muchas las culturas que, de una u otra manera, han dejado su impronta en su patrimonio, y León misma puede jactarse de haber albergado las primeras Cortes en la historia de Europa, en 1188 y bajo el reinado de Alfonso IX.

El casco histórico es, probablemente, la mayor atracción de la ciudad en conjunto, y especialmente el antiguo barrio judío, premiado por su rehabilitación. Destacan lugares como la Plaza Mayor, la Plaza del Grano, el palacio del Conde Luna y el de Jabalquinto, la muralla romana, situada a lo largo de la calle de los Cubos, o incluso el MUSAC, un sorprendente museo de arte contemporáneo en una ciudad tan destacada por la antigüedad de sus monumentos, y otros centros como el Museo de Historia, el Etnográfico, el Episcopal o las casas-museo de Sierra Pambey y Vela Zanetti.

Para los aficionados al modernismo, en León podemos encontrar una de las escasas obras de Antoni Gaudí fuera de Cataluña, la Casa Botines, pero si hay un edificio que llama la atención por encima de todos, es la Catedral, famosa por sus vidrieras. Vale la pena visitarla con calma para poder admirar toda la belleza de su interior y exterior. Además, podemos acercarnos a la Colegiata románica de San Isidoro, que incluye el Museo Bíblico y Oriental, o al Hostal de San Marcos, actualmente Parador de León, con una espectacular fachada plateresca encarada al río Bernesga.