plaza-catalunya.jpg

Plazas antiguas, clásicas, de toda la vida y otras más nuevas que se acaban de crear. Barcelona alberga lugares indiferentes que atraen por su historia y estructura.

Las plazas más bellas se encuentran en el gótico. Por estos barrios, la más importante es la plaza Sant Jaume, donde se encuentran dos edificios importantes como el Ayuntamiento de Barcelona y el de la Generalitat, uno en frente del otro. Por sus alrededores tiendas y restaurantes antiguos la hacen más curiosa. En ella encontramos una de las bocadillerías con más solera, que lleva allí desde que una tiene uso de razón y mucho más. Las colas para comer un bocata para llevar pueden ser abundantes.

Plaza Catalunya
es centro de la urbe. De ella solemos partir hacia abajo para ir a las Ramblas. La Plaza se creó para la Exposición Universal de Barcelona y tiene algunas fuentes y jardines a su alrededor. Es normal verla llena de palomas, pues parece su hábitat perfecto.

Plaza Espanya no está en el centro, pero no da la bienvenida a la montaña de Montjuïc. Ubicada en medio de las calles más transitadas de coches a cualquier hora, hacia el Paralelo y la Gran Vía. En su centro hay una estatua algo rococó y neoclásica. La plaza está rodeada de edificios imponentes, como un hotel y la antigua plaza de toros Las Arenas, ahora en proceso de construcción.

Volvemos al gótico. La plaza de la Catedral es de obligada visita, en ella se encuentra la catedral y otros edificios emblemáticos y antiguos palacios. Es normal que los domingos se realicen encuentros de sardanistas para bailar la sardana, el baile típico catalán. En Navidad, esta plaza alberga la Fira de Santa Llúcia, llena de ornamentos navideños.

La Plaza del Pi es bella, pequeña y recóndita. Sorprende porque encontramos una pequeña iglesia dedicada a la santa maria del pi, que resalta por su gran rosetón gótico. La plaza está llena de terrazas y bares y granjas de larga tradición donde tomar un chocolate caliente en invierno y un rico helado artesanal en invierno.