Durante invierno y las fiestas navideñas, hay quien prefiere huir del frío y las tradiciones y escaparse a una isla. Si el sol caliente es mucho mejor y podemos pasarlo con nuestra pareja, la familia o con nuestros amigos.

En la Península, no podemos dejar por alto las Islas Canarias, ya que ofrecen temperaturas suaves y estables casi todo el año. Unos 24º son suficientes para ir en manga corta en pleno invierno y celebrar las Navidades en la playa… ¡Toda un tentación!

En las Canarias, podremos darnos algún baño, hacer deportes náuticos y hasta dar rodeos por la isla que escojamos y contemplar un paisaje diferente cargado de dunas y lugares volánicos.

Las Islas Baleares también son una alternativa. En esta época del año, no cuentan con la gran afluencia de visitantes de verano y podemos entrar en las calas más bellas de Menorca a nuestro aire, subir a una embarcación del club náutico de Mallorca o darnos una gran comida en la enigmática Formentera.

A la hora de la fiesta, nada mejor que escoger Ibiza, con ofertas baratas y atractivas para pasar el fin de año en un restaurante con glamour y acabar el año en una gran discoteca con fiesta temática incluida. Será un fin de año inolvidable y diferente. Seguro que repites.

Podemos ir algo más lejos, como Cerdeña, la isla que ofrece muchos contrastes entre norte y sur. Las mejores playas se encuentran en la zona sur, en Costa Esmeralda, un paraíso casi virgen con mucho glamour y algo de lujo.

Recorrer las islas griegas durante las fiestas navideñas también es algo muy especial. Sera el fin de año más original si escogemos un hotel modesto o una pequeña casa a pie de playa donde sólo estés tú y tu pareja. La historia, las ruinas griegas, la cocina mediterránea y una gran fiesta para terminar el año con el folklore popular griego te envolverán.