burgos-espana.jpg

Burgos es la segunda ciudad más poblada de Castilla y León después de Valladolid. Está dividida en dos partes bien diferenciadas por el río Arlanzón, estando el casco antiguo en la margen derecha. Burgos es conocida por diversos motivos. Pero sin duda, es su majestuosa catedral la que la ha hecho famosa, la Catedral de Santa María la Mayor, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984. Además de la catedral, existen numerosos edificios religiosos de gran belleza como son la Cartuja de Santa María de Miraflores, la Iglesia de San Gil Abad, la Iglesia de la Merced o la Iglesia de San Lorenzo entre otras. En cuanto a los edificios civiles, está el Arco de Santa María, uno de los monumentos más emblemáticos de esta ciudad. También son interesantes la Casa del Cordón, antiguo palacio renacentista, y el Castillo de Burgos, en un cerro a 75 m sobre el nivel del mar.
En cuanto a la cocina burgalesa, la componen platos de alto contenido calórico, a base de carne y legumbres. Esto se deriva del duro clima del lugar, con largos e intensos inviernos donde las temperaturas a veces descienden por debajo de los -10ºC y las nevadas son intensas, por lo que viajar a ella durante esta Navidad puede ser una buena idea, ya que seguramente estará totalmente blanca. Cabe destacar la popular morcilla y el queso de Burgos como platos típicos de la ciudad y la provincia. También la sopa castellana, el cordero asado y las alubias. Pero el plato más conocido de la cuidad es el llamado olla podrida, que aunque tiene este nombre tan poco apetecible, está muy rico y es muy, muy consistente, por lo que debemos comerlo sólo de vez en cuando. La receta en cuestión combina las alubias con chorizo, panceta, morcilla, costillas y otros productos cárnicos derivados del cerdo. Además de estos guisos, el tapeo también está muy extendido entre los burgaleses, sobre todo en las calles de San Lorenzo y calle Sobrerería. El consumo de vino está muy extendido a la hora de acompañar estos suculentos platos. Vinos procedentes de La Rioja, Ribera del Duero y Arlanza.
En lo relativo a las ferias y fiestas de Burgos, son muy numerosas y se celebran a lo largo de todo el año. En enero se celebra San Antón y San Lesmes, patrón de la ciudad, y ya en mayo, los burgaleses celebran la romería de la Virgen Blanca, fiesta en la que sacan a la virgen de peregrinación desde la Iglesia de San Pedro hasta la explanada del castillo donde se situaba antiguamente el templo que albergaba a la imagen. Prueba a visitar Burgos, una ciudad que no te defraudará.