Es una de las ciudades más bellas y con historia. León es perfecta para pasar un fin de semana, llegando el coche o en tren. Vamos a ver algunos de sus encantos.

Entre sus callejuelas que respiran a vida medieval, podemos visitar algunos edificios emblemáticos. Empezamos por la catedral de León, un templo gótico con toda clase de ornamentos y esculturas de diferentes épocas, especialmente de la Edad Media. En las últimas épocas se han añadido rosetones y vidrieras que forman parte de las restauraciones que se han realizado.

También nos toparemos con la Basílica de San Isidoro, un claro ejemplo románico de toda España. ello se ve en la arquitectura, escultura y pintura, y es tanta su riqueza que para algunos es nombrada la Capilla Sixtina del Arte Románico.

Los palacios son construcciones reales que confluyen en prácticamente todas las ciudades de la península. En León destacan el Palacio de los Guzmanes, construido por Juan Quiñones y Guzmán, obispo de Calahorra. De forma trapezoidal, resaltan los balcones superiores, una galería, pilastras corintias y gárgolas de grandes dimensiones.

Por su parte, el Palacio del Conde Luna data del siglo XIV, y presenta una portada gótica con dintel sobre modillones. Fue sede del Tribunal de la Inquisición de la ciudad y actualmene es la sede española de la Universidad de Washington.

El barrio antiguo agrupa la plaza mayor que se parece a otras plazas españolas por su construcción y es de grandes dismensiones. El edificio del Consistorio que está en la plaza es de estilo barroco.

También caminando por el centro son fantásticas sus tabernas. Típicas castellanas, nos darán vino de la región. y tapas de queso manchego y buen jamón. Recomendamos los restaurantes de esta zona para comer platos de lugar.

Nos podemos desplazar por la ciudad cómodamente en bici, en coche, en tranvía, con tren de cercanías, taxi, y autobuses urbanos que cuentan con varias líneas por toda la urbe.

Foto: FreeCat