La zona situada en las cercanías del Delta del Ebro ofrece un marco ideal para un viaje de fin de semana, con innumerables itinerarios turísticos que nos permitirán descubrir estas región en las que el río, el mar y la tierra se confunden, conformando un entorno natural de excepcional belleza e interés para los visitantes durante cualquier época del año. Constituido como Parque Natural por la Generalitat de Catalunya desde 1983, el Delta es la mayor zona húmeda del Mediterráneo occidental después de la Camarga francesa.

Tiene una superficie de casi 8.000 ha, que incluye lagunas, islas, penínsulas y páramos, con un paisaje único en Cataluña por su total falta de relieve y que se presta a la realización de largos recorridos en bicicleta, a pie o en vehículo a motor en un ambiente ideal para relajarse y huir del estrés de la vida cotidiana durante unos días.

Se trata de una zona que durante siglos el hombre ha intentado aprovechar con éxito para la agricultura, como lo demuestran los extensos arrozales, que producen algunas de las mejores variedades de este cereal, excelente para la sabrosa gastronomía local. No obstante, también encontramos lugares de excepcional valor ecológico, como sus cañaverales y zonas de dunas, refugio de aves migratorias y especies de todo tipo, algunas de ellas en peligro de extinción, además de valiosos endemismos.

En la Casa de Fusta encontraremos toda la información necesaria para planificar nuestras rutas, además de un Museo Ornitológico en el que podremos familiarizarnos con algunas de las aves que se pueden avistar en el Parque. También es imprescindible acercarse al Ecomuseo, una didáctica instalación orientada a explicar el funcionamiento de los aspectos naturales y humanos del ecosistema. Otros lugares de interés son el Museo del Montsià, fundamental para conocer la historia y características de la comarca; la laguna de Les Olles; la Península de El Fangar; el Canal Vell o el Río de Migjorn, accesible en coche desde la cercana población de Sant Jaume d’Enveja.