Ya queda menos para saborear el mes más romántico. El 14 de febrero, día de San Valentín, es perfecto para una escapada diferente a la par que romántica. Elige las montañas y los valles si quieres perderte en ellos, alerjarse del mundo en una casa rural y poder contemplar las estrellas en un entorno de película.

Merece la pena declararse en estos lugares y dejaros unos días de relax, donde poder mimaros y vivir intensamente nuevas sensaciones. Si decides alojarte en una casa rural, recomendamos ir a Asturias o Cantabria, visitar los Picos de Europa y reservar en una casa rural en contacto con la naturaleza.

Hoy en día, están perfectamente equipadas y ofrecen ofertas para dos personas, con cenas especiales, bienvenida en la habitación cava, bombones, spa e hidromasaje incluidos y hasta circuitos con rutas a caballo o deportes extremos en pareja.

Cualquier oferta es válida para recrear un entorno muy romántico. Pero si eres algo más urbanita, vete pensando en regalar un viaje a una ciudad realmente especial, como Lisboa donde contemplar el río, el castillo y los barrios más emblemáticos de esta preciosa ciudad.

Otra opción es llegar a Burdeos, un emblema ya en toda Europa, conocida por su casco histórico y sus viñedos, que podrás visitar como escapada enológica. Praga es otra ciudad diez para vivir el romanticismo a tope. Desde su casco más antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad, a sus entornos, casi vírgenes, con edificios de película. Algo parecido sucede en Viena, llena de palacios, donde viviréis una historia de amor única como en un cuento de princesas.

Una escapada a las islas se convierte en toda una experiencia, porque ves el amanecer junto al mar con tu pareja. Escoge las islas griegas, Sicilia o Madeira, cada una tiene su encanto especial, donde los barcos son protagonistas, igual que una cocina de excepción, principalmente regadas con las más ricas pastas, pescado y vinos de DO.