Tras las vacaciones de agosto, llega el momento de hacer escapadas algo más económicas. Al lado de Barcelona, las costas del Garraf se llenan de turistas durante los meses estivales.

Septiembre es quizás un mes algo más tranquilo para visitar esta comarca, llenar sus playas y descubrir una cocina de excepción típicamente marinera. Sitges es una de las poblaciones más importantes de esta zona. Un pueblo de ensueño con casas blancas que entusiasma a todos los turistas.

Lo podemos escoger como estancia para este mes o bien para realizar una pequeña excrusión si estamos alojados en Barcelona. En tren, en autobús o en coche llegamos rápidamente en una media hora.

De Sitges destada su amplia playa, formada por diversas calas. El Club Náutico se presenta como un lugar fantástico en el que ver sus embarcaciones, comer en su restaurante y deleitarse de sus servicios. En pleno centro y paseo marítimo la iglesia de Sitges puede verse desde el mar y desde su paseo repleto de restaurantes.

La cocina del Garraf nos aporta toda la esencia mediterránea. Son muy apreciados sus pescados, los mariscos, los arroces caldosos y el xató, un plato característico e la región. El xató es una especie de ensalada con escarola, con olivas negras, trozos de bacalao “esqueixat” y una fina salsa parecida a la que se emplea en los calçots.

El plato es tan importante que incluso se realizan concursos, rutas, y actividades por las diversas poblaciones, por que si bien la base es la misma hay algunas pequeñas diferencias.

Sitges también es reconocida por su turismo gay. Playas, locales, restaurantes y otros establecimientos están dedicados y especializados en este colectivo.