Zaragoza, capital de Aragón, reúne los atractivos necesarios para pasar un buen fin de semana. Al no ser demasiado grande podemos recorrer sus calles y atractivos a pie en dos días.

Y es que Zaragoza mezcla historia, monumentos nombrados patrimonio de la humanidad y modernidad con nuevas áreas como la que se creó para la Expo de la ciudad.

La basílica del Pilar es uno de sus máximos atractivos y patrimonio monumental de España. Es un lugar de grandes dimensiones que se sitúa frente a una plaza y que es eje central de la vida de la ciudad. A su basílica llegan cada año miles de peregrinos, sobre todo, durante el 12 de octubre, cuando se celebra festividad del Pilar.

Entre los estilos arquitectónicos de la basílica destacan los góticos y mudéjar, además de esculturas, retablos, vidrieras y los frescos del famoso pintor Goya. El monumento es uno de los más grandes del mundo de tipo religioso y en su plaza se celebran actos populares de fiesta en la ciudad.

A unos pasos de la gran basílica, hallamos la catedral de la Seo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que data del siglo XII. Ademá de su fachada, son importantes los retablos interiores y esculturas de destacados artistas. Es mucho más sencila y austera que la del Pilar.

Las murallas romanas recorren la ciudad. Suelen tener origen en el siglo II d.C. y ofrecen otra perspectiva de la ciudad. En el barrio antiguo, podremos cenar y tapear. Está repleta de tascas donde jóvenes y no tan jóvenes se deleitan de la atmósfetra de la noche donde las terrazas son las protagonistas del verano.

Como ya hemos expuesto anteriormente, la ciudad creó una nueva zona en 2008 cuando se celebró la Exposición Internacional que estuvo dedicada al agua. De todos los edificios que se instalaron es relevante la Torre del Agua, que tiene una altura de 76 metros de altura. Es toda una obra vanguardista que viste la ciudad de modernidad con mucho cristal que simula una gota de agua.