Septiembre es el mes de la vendimia y se espera recoger grandes cantidad de uva para la elaboración del vino. Aunque algunos medios apuntan a cosechas de menor calidad y menos abundantes, el sol tardío de agosto y septiembre hace que en muchos lugares sea totalmente beneficios para sus buenas añadas.

Por ello, durante este mes de septiembre podemos realizar una escapada enológica para conocer mejor el mundo del vino con gran cantidad de rutas por las bodegas españolas. Son bodegas milenarias que se extienden por diversas regiones y que ahora se han transformado en museos del vino.

La Rioja es, por supuesto, una de las regiones donde más se vive este fenómeno. Son siempre regalos originales para ese amigo sibarita o nuestra pareja la cual se va a encontrar con un mundo cargado de vino fantástico. En algunas de estas bodegas de la Rioja podemos hacer parada y dormir. Un alojamiento especial que nos dará la bienvenida a un nuevo día rodeado de viñas.

Tras explorar los terrenos, nos harán un curso teórico y práctico sobre el mundo de los vinos para pasar, posteriormente, a la cata de caldos donde se suelen probar unos cinco diferentes para notas las texturas, los aromas, los sabores. Algunos de estos cursos pueden incluir aperitivos con maridajes para saber qué vino va mejor con cada alimento.

Las bodegas se modernizan, de manera que en la Península, sobre todo en la parte central son edificios singulars de vanguardia. Mantienen sus zonas antiguas, pero han creado otras nuevas llenas de modernidad y nueva tecnología, dignos de edificios para ser admirados.

El enoturismo sigue en ascenso y en esta época el año todavía más. Las rutas están muy bien definidas y permiten ver el patrimonio cultural de cada región si nos quedamos más días. Recomendamos La Rioja, las zonas catalanas de El Priorat, la región del Somontano en Aragón…