PisosGranollers

Hay ciudades o pueblos que recaudan una parte muy importante de sus ingresos gracias a los eventos que puedan llevarse a cabo a lo largo del año. Otras, en cambio, dependen de la estacionalidad y aprovechan esos meses o semanas para hacer la caja que en otros momentos del año requeriría de un periodo mucho mayor de tiempo.

Este es el caso por ejemplo de Granollers, que por su localización cercana al Circuit de Catalunya, tiene dos principales momentos de auge económico anualmente que repercuten positivamente en las arcas de los negocios locales, además del hotelero e inmobiliario.

Hay fervientes seguidores del mundo del motor que no se pierden este gran premio, ya sea como amantes del automovilismo o de las motos, y que alquilan pisos en Granollers durante los días de gran premio. Otros más radicales todavía pueden llegar a comprar un piso en Granollers para evitar así estás inflaciones puntuales del precio del alquiler en los fines de semana que vayan a usarlo anualmente.

Estas situaciones llegan al extremo en otros grandes premios como podría ser el caso de la glamurosa Monte Carlo. El fin de semana en que hay gran premio de F1, se llegan a poner en alquiler balcones o yates para poder disfrutar desde puntos privilegiados de uno de los espectáculos del motor más impactantes del planeta.

En España hay varias ciudades que viven este fenómeno de forma recurrente y que potencian y nutren la experiencia del motor para la cual miles de aficionados se desplazan durante esos fines de semana. Es un círculo virtuoso que favorece al espectador gracias a la infinidad de servicios y actividades que se llevan a cabo durante esos días y que, por otra parte, favorece al comercio local por la alta demanda y la gran cantidad de personas que fluyen por sus calles y puestos a su vez.

Estos fenómenos alteran el índice de precios y suponen para muchos una oportunidad. Si el precio del piso en Granollers puede rondar los 100.000€ de media, los alquileres o el precio de las habitaciones de hotel se dispara durante los fines de semana en que Montmeló se envuelve en gasolina y adrenalina.

Imagen: www.elperiodico.com