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Escocia nos fascina y su capital, Edimburgo, es una maravilla en monumentos y rincones llenos de magnetismo y misterio que atrapa a muchos turistas cada año.

Por las callejuelas del barrio antiguo se esconden lugares mágicos llenos de leyendas, donde habitan brujas y se ha propagado asesinatos algo raros. Es por ello que se realizan rutas temáticas por estos rincones, pues Edimburgo está envuelta de una atmósfera algo siniestra, pero bella a la vez.

Entre estas calles, encontramos algunas iglesias y cementerios antiguos abiertos al público en medio de la ciudad, donde están enterrados personajes ilustres que han dejado huella en el país. Siempre rodeadas de verdes, las tumbas llevan cruces celtas por todo el jardín, y merece la pena visitarlos aunque normalmente no suelas ir a estos lugares.

Pero la ciudad es mucho más. Es montaña, es verde paisaje y… playa. Sí, tiene de todo porque es verdaderamente completa. Una visita al puerto nos llevará a ver los barcos más antiguos. Aquí se encuentra el Royal Yacht Britania, el barco de la reina Isabel II que hoy permanece impasible y que recibe la visita (previo pago) de muchos turistas.

Posteriomente, llegaremos a la playa de Portobello. Recomendamos coger algún autobús cercano porque la caminata es algo larga. La parte de arena es realmente extensa con un color algo más oscuro al que estamos acostumbrados. Son playas del Norte, con un paisaje que nos deja fascinados. El mar apenas tiene olas, yace quieto y está lleno de caracolas. En verano es el lugar preferido de los ciudadanos para bañarse y durante los meses posteriores es magnífico para pasear, sobre todo si vas con niños.

Las tabernas que se encuentran al lado de la playa ofrecen menús asequibles y música en directo. Una jornada perfecta para un día de descanso. Por la noche, recomendamos cenar en alguna terraza cercana (si no hace demasiado frío) y acabar en una taberna con un buen pastel de zanahoria, queso o chocolate, están de vicio.

Desde la playa hay un autobús que nos lleva directo al centro. Volvemos a pie del castillo y de la calle principal, Princess, tenemos muchas opciones para divertirnos. A los ciudadanos les va la marcha y, aunque van a dormir antes, saben disfrutar de los pubs y los restaurantes hasta tarde. Aprovéchate y vive los ritmos escoceses en directo.

Foto: Marta