Siempre se ha pensado que Milán es una ciudad muy cara y con precios desorbitados. Sí y no, pues puedes viajar a todo lo grande y gastar mucho dinero, pero también a modo low cost gracias a servicios, ventajas, entradas reducidas, paseos… no te pierdas la ciudad a precio de coste.

Para empezar siempre podemos optar por llegar a la ciudad con compañías aéreas de bajo coste que viajan diariamente a la ciudad del glamour y la moda. Una vez ahí, aunque existen muchos hoteles caros, hay pensiones y bread & breakfast en el centro, limpias, cómodas y que nos dan el desayuno por pocos euros.

Para visitar tenemos muchas opciones. Si queremos entrar en el Duomo o la catedral principal podemos hacerlo gratis. Veremos la majestuosidad del exterior e interior y, si queremos subir hacia lo alto, tenemos dos opciones: subir en ascensor por unos 10 euros o bien andando con escaleras por unos 5 euros. La segunda opción es fantástica porque permite ir conociendo la historia y arquitectura y realmente el trayecto no es tan largo.

Visita los parques y jardines, la mejor forma de desconectar, unirte con la gente del lugar, hacer un pic nic en las zonas verdes y pasarlo bien.

Las tiendas de moda son realmente muy caras, eso es una realiad. Pero comprar en Milán no es sólo exclusivo de las grandes firmas. Existen algunas tiendas con descuentos importantes en marcas, mercadillos, centros comerciales y las famosas tiendas de souvenirs donde siempre podremos regatear.

A la hora de comer existen muchas opciones. Las trattorias italianas en el centro ofrecen menús por 15 euros con pasta, pizza, entrantes, postres… y todo está exquisito. Cuando llega la tarde-noche algunos bares ofrecen el aperitivo. Es una manera de pagar casi nada para cenar. Pagas la bebida (sobre 6 euros) y puedes comer los aperitivos que haya las veces que quieras. Normalmente, es tipo buffet y tu mismo te llenas el plato. Siempre puedes pedir otra bebida y seguir comiendo.

El tentempié es abundante y por 6 euros la bebida acabas llenando tu estómago y la cena ya está resuelta. La noche en Milán da para mucho. Puedes dar una vuelta por el centro y entrar en una cafetería de diseño. Muchos cócteles no son caros y puedees estar en estos bares cuanto tu quieras.