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Una de las ciudad con más encanto de España es Sant Sebastián. También es el lugar perfecto para ir de escapada un fin de semana, pues es una urbe pequeña que puedes recorrer enseguida y te da tiempo de dar una vuelta por sus pueblos cercanos. Su entorno es mágico y está lleno de caseríos, montes verdes, puertos, tabernas vascas rústicas y una tradición digna de ser admirada.

En San Sebastián es interesante dar una vuelta por los barrios antiguos del centro. Sus calles estrechas están repletas de monumentos históricos y tabernas donde comer unos pintxos una al lado de la otra. A la hora de comer o cenar, tales calles se llenan de gente y es algo difícil transitar en ellas. Los consumidores van de taberna en taberna y suelen comer y reunirse en la entrada del bar, siendo lugar de concentración de grupos de amigos.

No te olvides de probar los pintxos, y elegir los mejores de cada taberna. Prueba el txacolí, las cervezas, la sidra vasca o un buen tinto de la región. Entre los pintxos hay de todo, desde las bombas de carne, queso o marisco. Las croquetas de queso, bacalao o jamón están de muerte, así como el resto de tapas, a cuál más original y sabrosa.

Date una vuelta por la playa de La Zurriola, llena de surfistas durante todo el año. Allí está el edificio del Kursaal, una obra arquitectónica de gran envergadura que alberga exposiciones, conciertos y congresos importantes. Consulta en su web las exposiciones temporales que te puedes interesar.

Al otro lado encontramos la playa más grande y conocida de la ciudad: la Concha, que debe su nombre por la forma que tiene. Tiene una longitud media de 1350m, una anchura media de 40m y una superficia media de 54000 m2. Es una playa de sustrato arenoso, poca profundidad en la que el recorrido de las mareas a menudo limita la superficie útil para los usuarias/os de la misma. Puede considerarse una playa de entorno urbano y uso masivo. Desde ella tenemos amplias vistas a peñascos verdes con un paisaje envidiable que nos recuerda siempre a la verde Irlanda.

Al final de la playa de Ondarreta se halla la famosa escultura de Chillida, de hierro, que ya es símbolo de la ciuda. Está algo retirada, pero vale la pena ir a visitarla. El resto de la ciudad presenta una belleza especial, bañada por el río Urumea, llena de puentes que no atraviesan y que le dan un aire de ciudad imperial.

San Sebastián no es una ciudad especialmente barata. Por ello, a la hora de escoger un alojamiento recomendamos las pensiones y hostales de gran calidad que están en toda la ciudad, y especialmente por el centro. Están todas muy bien equipadas, algunas de ellas históricas y rústicas, y pueden incluir desayuno. Reserva con anterioridad, pues en fechas señaladas y puentes, nunca hay disponibilidad.