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Aunque se calcula que solamente un uno por ciento de los equipajes facturados se extravían, si por cosas del azar pertenecemos un día a ese porcentaje, lo más probable es que el incidente nos amargue bastante nuestro viaje y nuestra felicidad de una vuelta a casa con buen sabor se vea truncada enormemente. Por ello, nada mejor que daros unos consejos de “TravelHacker” que pueden servirnos, para evitar o paliar en gran medida este tipo de situaciones desagradables.

1.- Resulta una buena medida poner algún distintivo identificativo, bien sea una pegatina, algún pequeño lazo en las asas, o bien algún trocito de tela pegado. En definitiva, intentar conseguir que tu maleta sea única y visible a varios metros de distancia. Incluso en caso de una reclamación es una buena forma de concretar detalles que harán que la búsqueda resulte más fácil y eficaz para los empleados de la aerolínea. Además, si la maleta no es negra, mejor, ya que mucha gente utiliza ese color en sus equipajes. También es muy importante etiquetar el equipaje con nuestros datos, al menos el nombre y nuestro número de teléfono, tanto en el interior como en el exterior de cada maleta. De esa forma, si la compañía tuviera que contactar con nosotros podría hacerlo sin problemas. Y algo que no debemos olvidar es asegurarnos de comprobar las etiquetas antes de dejar las maletas en facturación y ver que el destino que aparece es el correcto. Y, sobre todo, no dejes la facturación del equipaje para última hora. Está demostrado que una parte importante de las pérdidas que se producen corresponden a equipajes facturados en el último momento. Por ello, es preferible llegar al aeropuerto con suficiente antelación para poder facturar con tiempo sobrado y sin prisas. Una vez facturado el equipaje debemos guardar bien el resguardo, ya que es lo único que nos asocia a él.

2.- Hay gente que acostumbra a sacar una fotografía previa de su equipaje y la llevan impresa en un bolsillo o en el teléfono móvil durante todo el viaje. Pienso que es una buena medida, caso de que tengamos que describir nuestras maletas si se pierden. También es interesante conocer previamente los datos de nuestro alojamiento cuando lleguemos al destino. De esa forma, siempre podrán contactar mejor con nosotros en caso de pérdida o extravío.

3.- Algo que resulta muy conveniente y que no siempre se suele hacer es eliminar todas las etiquetas inservibles de viajes anteriores y de otras aerolíneas, ya que dejarlas podría potenciar una posible pérdida. También un inventario del interior de las maletas puede resultar positivo. De esa forma, cuando nos devuelvan las maletas podremos comprobar que no falta nada en su interior.

4.- Debemos tener por norma facturar siempre lo menos posible e intentar llevar el resto en nuestro equipaje de mano en el avión. Incluso, en ocasiones, por las características del viaje, puede que incluso no necesitemos facturar nada y podamos llevarlo todo con nosotros dentro del avión. Claro que, para poder hacer ésto, es fundamental saber sintetizar a la hora de escoger lo que debemos llevarnos. Por ello, siempre intentaremos meter en nuestro equipaje de mano únicamente lo esencial y básico, como por ejemplo: una muda de ropa o el cepillo de dientes, además de la documentación y otro tipo de pertenencias imposibles de dejar a un lado, como sería el caso de medicamentos o de artículos de joyería. Tengamos en cuenta que generalmente las aerolíneas no reembolsan el precio de artículos de este tipo, y si se trata de medicamentos importantes y los dejamos en el equipaje facturado podemos correr riesgos de salud si se extravían.

5.- Caso de se produzca una pérdida de nuestro equipaje debemos reclamar inmediatamente, ya que en estos casos el tiempo es fundamental y cualquier demora puede hacer que su recuperación resulte más complicada para la compañía aérea. Pero tampoco debemos ponernos nerviosos si nuestro equipaje no aparece junto a los demás en la cinta transportadora, ya que podría encontrarse en la oficina de equipajes o en el servicio de atención al cliente. Es conveniente contactar con la aerolínea lo antes posible y que nos expliquen qué ocurre y si realmente se trata de un extravío. Si resulta que es ésto último, la compañía es la encargada de gestionar todo el proceso de búsqueda y si no hay un resultado positivo deberá compensarnos económicamente. De todas formas, no olvidemos ser civilizados y amables con los empleados, ya que de esa forma podremos conseguir que presten más atención a nuestro problema, aparte de que ellos no son tampoco los responsables directos del extravío.

En general, todo consiste en aplicar ciertas medidas de precaución a la hora de preparar nuestro viaje de fin de semana, aunque de vez en cuando exista la mala suerte y no podamos evitar un extravío, pero si estamos informados sin duda será más difícil que se produzca y que nos amargue un poco nuestra escapada. Suerte.