En el anterior artículo, conocimos un poco más la comunidad de Cataluña desde el Norte, desde la provincia de Girona, su ciudad, la Costa Brava y algunos rincones de montañas. Pero esta comunidad es mucho más y ofrece rincones especiales, siempre atractivos y distintos.

En su interior existen pueblos de gran tradición, envueltos en naturaleza frondosa y mucha montaña. Sin ir más lejos, Berga es toda una delicia, y de ella es popular la Patum, una fiesta típica y muy popular en todo el país. Muy cerca, la comarca de la Garrotxa, nos deja lugares bellos, como la población de Besalú, y la famosa Vall d’en Bas, donde está la zona, donde visitar algunas iglesias románicas, como la Santa María de la Pinya, de data del siglo X, la iglesia Sant Romá o la iglesia Sant Joan dels Balbs.

En esta zona, destaca la zona volcánica de la Garrotxa, realmente el mejor exponente de paisaje volcánico de la península Ibérica. Está formado por una cuarentena de conos volcánicos y más de 20 coladas de lava. Es ideal para ir de excursión en familia, pues la zona montañosa es de fácil acceso, y ofrece una variada vegetación, con encinares y robledos, de gran valor paisajístico.

Vic es la capital de Olot, un destino que hay que visitar por su larga tradición e historia. Ofrece muchos monumentos importantes y su destaca gran plaza. Es importante el mercado medieval y el mercado de música viva de Vic, lo que dotan a la zona de turistas durante largas épocas del año. La gastronomía es muy apreciada, sobre todo sus carnes y sus embutidos, como el fuet, además de ricos quesos.

En la zona de interior, Manresa se erige como gran centro comercial y económico. Podemos visitar la Basílica de Santa Maria de la Seu, la Plaza Sant Domènec, la casa modernista Lluvià o la Cueva de Sant Ignasi. La Cataluña interior presenta un gran conjunto de paisajes óptimos para la práctica de toda clase de deportes de aventura y riesgo. También es el lugar ideal para el turismo rural, con una importante oferta de casas y establecimientos desde los que realizar excursiones por el románico catalán.

Foto: Vic turismo